La flor de pito: comida de nuestra tierra
De intenso color rojo, la flor de pito es uno de los sabores más tradicionales — y menos conocidos — del occidente hondureño. Se prepara en sopa de frijoles, con huevo o encurtida, y es famosa por su efecto somnífero natural. Conoce sus propiedades, cómo disfrutarla con seguridad, y dos recetas tradicionales: sopa de frijoles con pitos y tortas de pitos.
La flor roja de nuestra tierra
Los pitos son flores comestibles del árbol de pito (Erythrina berteroana), presente en los trópicos de América. Nativo de lugares secos y húmedos, se encuentra con frecuencia en las cercas vivas de terrenos y viviendas, a lo largo de los caminos, sembrado en hileras — y es muy común en México, Guatemala, El Salvador y Honduras.
Sus flores, más que una belleza para la vista por su intenso color rojo, son comestibles y forman parte de la gastronomía nacional. En el occidente hondureño integran esa cocina de lo silvestre que las familias conocen de generación en generación, junto a la pacaya y otros tesoros de la tierra.
Cómo se preparan
Tradicionalmente los pitos se agregan a la sopa de frijoles, se preparan en huevo, se hacen encurtidos, o se cocina con ellos una rica sopa. Siempre se consumen cocidos — la cocción es parte esencial de su preparación tradicional.
Propiedades
Algunas cualidades que vale la pena mencionar de esta flor:
- Son ricos en fibra dietética y en vitaminas A y C.
- Poseen pigmentos antioxidantes (flavonoides y carotenoides), responsables de su color rojo intenso.
- En la medicina tradicional, su raíz se usa en infusiones para molestias digestivas, y a la flor se le atribuyen propiedades calmantes.
- Es muy popular por actuar como somnífero natural, por lo que se recomienda para tratar el insomnio — un efecto sedante que estudios científicos han asociado a sus alcaloides. De ahí el dicho popular de la «sopa de pitos» para quien necesita descansar.
Nota de seguridad
Como toda planta del género Erythrina, el pito contiene alcaloides. Por eso conviene consumir solo las flores, siempre cocidas, y en cantidades moderadas. Las semillas rojas que se forman dentro de las vainas son tóxicas y no deben comerse — hay que tener especial cuidado con los niños, a quienes su color llamativo puede atraer. Consumida como manda la tradición — la flor, cocida — es un alimento apreciado y seguro.
Receta: sopa de frijoles con pitos
El plato más tradicional. Los pitos aportan a los frijoles su sabor característico — y ese toque somnífero que la sabiduría popular tanto celebra.
Ingredientes (4 porciones)
- 3 tazas de frijoles rojos cocidos, con su caldo
- 2 tazas de flores de pito, limpias (solo los pétalos, sin el pistilo amargo)
- 1 cebolla mediana, picada
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 chile dulce (pimiento), picado
- 2 tomates maduros, picados
- 2 cucharadas de aceite
- Sal y comino al gusto
- Cilantro fresco para servir
Preparación
- Limpiar los pitos: separa los pétalos de las flores y retira el pistilo central (la parte más amarga). Enjuágalos bien.
- Precocer las flores: hierve los pitos en agua con una pizca de sal durante unos 8–10 minutos y escúrrelos. Este paso es importante — los pitos siempre se consumen cocidos.
- Hacer el sofrito: en una olla, calienta el aceite y sofríe la cebolla, el ajo, el chile dulce y el tomate hasta que ablanden.
- Unir todo: agrega los frijoles con su caldo y deja hervir. Incorpora los pitos escurridos y cocina a fuego medio unos 10 minutos más, para que se integren los sabores.
- Sazonar y servir: ajusta la sal y el comino. Sirve caliente con cilantro fresco, acompañado de tortillas de maíz.
Receta: tortas de pitos
Las flores de pito capeadas en huevo — crujientes por fuera, suaves por dentro. Se sirven solas, en caldillo de tomate o dentro de la misma sopa de frijoles.
Ingredientes (4 porciones)
- 3 tazas de flores de pito, limpias y precocidas
- 3 huevos, separados (claras y yemas)
- 2 cucharadas de harina de trigo
- 1/2 cebolla, finamente picada
- Sal al gusto
- Aceite para freír
Preparación
- Preparar los pitos: limpia las flores retirando el pistilo, hiérvelas 8–10 minutos, escúrrelas bien y pícalas. Mézclalas con la cebolla.
- Batir el huevo: bate las claras a punto de nieve; luego incorpora las yemas una a una y la harina, con movimientos envolventes, hasta lograr una mezcla esponjosa.
- Formar las tortas: une los pitos picados con el huevo batido y una pizca de sal.
- Freír: calienta aceite en una sartén a fuego medio. Vierte porciones de la mezcla formando tortitas y fríelas hasta que doren por ambos lados. Escúrrelas sobre papel absorbente.
- Servir: disfrútalas solas, bañadas en un caldillo de tomate, o agrégalas a la sopa de frijoles para un plato aún más completo.
Un sabor poco conocido
Los pitos son una comida muy tradicional en el occidente hondureño, pero poco conocida en otras partes del mundo. Son de esas joyas de la mesa que nos recuerdan que muchas veces tenemos alimento por doquier, y solo hace falta saber dónde y cómo buscarlo. Y a ti, ¿te gustan estas flores?
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© PhD Juan-Carlos Torres. Artículo publicado en graciaslempira.com. La información sobre propiedades es de carácter divulgativo y tradicional, y no sustituye el consejo de un profesional de la salud. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización del autor.