La Celebración del Guancasco en Gracias, Lempira: la alianza de paz que une a dos pueblos desde tiempos prehispánicos
El Guancasco es una celebración de los indígenas lencas de Honduras. Durante la época prehispánica era una ceremonia anual de paz entre dos pueblos para evitar la guerra por conflictos territoriales. En Gracias, Lempira, esa alianza sigue viva: cada diciembre y cada enero, San Sebastián y Santa Lucía se visitan, danzan y dialogan a través de sus cofradías, en uno de los rituales más profundos del occidente hondureño.
Una alianza de paz con raíces prehispánicas
El Guancasco es una celebración de los indígenas lencas de Honduras. Durante la época prehispánica era una ceremonia anual de paz entre dos pueblos para evitar la guerra por conflictos territoriales. La celebración se realizaba con los ídolos ancestrales y rituales religiosos que incluían comidas tradicionales, bailes, bebida de cacao y la tradicional chicha, bebida alcohólica hecha de maíz.
Con la conquista española, esta celebración lenca se fusionó con la religión católica y los ídolos ancestrales fueron reemplazados por los santos católicos. A la celebración se incorporaron además elementos de la conquista española en México, entre ellos el personaje de la indígena Malinche, quien acompañó a los conquistadores durante el contacto con los pueblos mexicanos.
Moros, cristianos y espejos: la huella española
En los bailantes del Guancasco se aprecia una gran similitud con la danza de moros y cristianos, muy popular en España y en varios países latinoamericanos. Esos elementos incluyen máscaras con barba, adornos de espejos, coloridos trajes y tocados altos que semejan turbantes. Los moros o negros usan máscaras más oscuras, presentándolos como los antagonistas de la celebración.
Los españoles trajeron la danza de moros y cristianos a América e, inicialmente, se realizaba para adoctrinar a los pueblos nativos durante la época de la colonización: participar en la danza representaba la conversión al cristianismo de la población local.
En resumen, el Guancasco es una celebración cultural que fusiona elementos lencas, españoles y prácticas religiosas católicas.
Las dos cofradías: los Villanos y los Mexicapas
En Gracias, Lempira, la celebración del Guancasco se da entre dos cofradías: la de la ciudad de Gracias, cuyo santo patrón es San Sebastián (sus miembros son los Villanos, habitantes de la Villa), y la cofradía de la aldea de Mexicapa, cuya patrona es la Virgen de Santa Lucía, conocidos como los Mexicapas.
Durante la celebración, los dos santos patrones se encuentran, danzan y dialogan a través de la jerarquía de las dos cofradías, adquiriendo características humanas.
El ritual, paso a paso
El Instituto Hondureño de Antropología e Historia describe así el desarrollo del ritual:
- Las visitas. La celebración se lleva a cabo por medio de visitas de los santos patrones: San Sebastián visita a Santa Lucía entre el 12 y el 16 de diciembre, y Santa Lucía visita a San Sebastián entre el 20 y el 25 de enero. Durante estas visitas, cada imagen se hospeda en la iglesia respectiva durante nueve días.
- La procesión. Cada cofradía organiza una procesión. El Alcalde y el Mayordomo, los dos principales cargos de la cofradía, flanquean la imagen religiosa y encabezan al pueblo, llevando cada uno una vara de mando, llamadas Divinas Majestades o las Varas Altas de Moisés.
- El encierro. La noche anterior al Guancasco, las dos cofradías practican lo que denominan El encierro, en la casa de la cofradía de San Sebastián en la ciudad de Gracias o en la de Santa Lucía en Mexicapa. Es un momento secreto donde solo participan los integrantes de cada cofradía.
- El espacio sagrado. El Guancasco se realiza en el atrio de la iglesia (San Sebastián o Santa Lucía), considerado un espacio sagrado: un centro o núcleo donde se hallan los símbolos sagrados más poderosos.
Los Guancos y su simbolismo
La procesión del Guancasco está jerárquicamente organizada. Al frente marchan los personajes de la danza en línea horizontal: el Capitán 1, el Monarca, el personaje llamado "La Malincha" y el Capitán 2, quienes dirigen las filas de danzantes llamados Guancos, seis de cada lado.
Los Guancos van ataviados con trajes diseñados especialmente para la ocasión. En la cabeza llevan un sombrero piramidal cargado de símbolos:
- Lágrimas de San Pedro, que representan la esperanza.
- Espejos, que simbolizan la historia de Santa Lucía y San Sebastián: según la tradición oral, ambos eran perseguidos y San Sebastián formó una laguna para escapar de sus perseguidores.
- Pequeñas representaciones de los ojos de Santa Lucía.
- Cintas multicolores, que representan los rayos del sol y el arcoíris, como símbolo de la alianza de los hombres con Dios luego del diluvio universal.
Los Negros
En las cuatro esquinas del cuadro que forman los danzantes se ubica un personaje llamado El Negro: cuatro Negros adultos, más un Negro pequeño que marcha detrás de las dos filas. Desde la antropología de la religión, su indumentaria se interpreta como trajes europeos de color negro, incluido el sombrero, y una máscara elaborada de madera o de la piel de un animal cazado por la propia persona.
El encuentro de los santos
En el momento en que las dos imágenes se encuentran, "se saludan": los cargadores balancean las imágenes a ambos lados. Los jerarcas de las cofradías se saludan dándose las manos; luego se realizan la danza y los diálogos entre los personajes de la procesión.
El ritual finaliza con el ingreso de las imágenes a la iglesia y el inicio del intercambio de ofrendas entre las cofradías, consistentes en comidas y bebidas, con lo cual se da gracias a Dios por los frutos del trabajo agrícola y por las cosechas obtenidas, estrechándose los lazos de hermandad, la alianza, entre ambas comunidades.
Para el visitante
- Cuándo: del 12 al 16 de diciembre (San Sebastián visita Mexicapa) y del 20 al 25 de enero (Santa Lucía visita Gracias).
- Dónde: los atrios de la iglesia San Sebastián, en la ciudad de Gracias, y de la iglesia de Santa Lucía, en la aldea de Mexicapa.
- Qué observar: el saludo de las imágenes, la danza de los Guancos, los diálogos de los personajes y el intercambio de ofrendas.
- Respeto: el Guancasco es un ritual religioso vivo, no un espectáculo; observa con discreción y pide permiso antes de fotografiar de cerca a los participantes.
Explora la cultura viva de Gracias: el Guancasco convive con el patrimonio del centro histórico, la tradición alfarera lenca de La Campa y la memoria de la Casa Galeano, frente al mismo Parque San Sebastián donde la ciudad recibe a Santa Lucía cada enero.
© PhD Juan-Carlos Torres. Artículo original publicado en graciaslempira.com. Fotografía: Danny Alvarado. Fuentes: investigación y tradición oral graciana del autor; descripción del ritual según el Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH). Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización del autor.






